Llega el día en el que te juegas el sueño que has tenido durante mucho tiempo, miedos, dudas, arrepentimientos y la decepción te inhunda, porque de nada ha servido, unos segundos han cambiado tu destino, sin embargo, la vida sigue pero tu.... tu ya no tienes ganas de nada, solo de perderte en una cabaña junto a un rio, rodeada de animales, sin teléfono, sin televisión, sin civilización a kilómetros, sola.
Empezar de cero, en otra ciudad, con otra gente, sin dar explicaciones a nadie, sin escuchar consejos, ni lo que deberias haber hecho y lo que no, olvidarlo todo, a veces es tan necesario que si no arriesgas lo llevas arrastrando durante muchos años o quizás, durante el resto de tu vida.
Todo se ha consumido dentro de mi, ahora solo queda buscar algo que pueda reavivarlo, tal vez algo dentro de mi, tal vez alguna persona, tal vez algunas palabras, no sé lo que será, solo espero encontrarlo pronto, ahora estoy sola frente a mis nuevos miedos, a mis nuevos proyectos y a mi camino lleno de obstáculos.
Sola, porque no me duele este vacio que queda, no hay ni tristeza, ni alegria; sola, porque no me duele dejarlo todo atrás, no hay pasado, ni futuro.
Se acabó todo, no hay nada dentro de mi. Pero volveré a renacer, como siempre he hecho, sola ante la vida.

